La fuga (del latín fuga, huída) es una forma instrumental que se basa fundamentalmente en el desarrollo de un único tema, utilizando la técnica del contrapunto.

Se desarrolla en el siglo XVII a partir de las formas imitativas del siglo XVI y del Barroco primitivo, como la fantasía, el tiento y el ricercare.

El Clave Bien Temperado es el nombre de dos ciclos de preludios y fugas compuestos por Johann Sebastian Bach, en todas las tonalidades mayores y menores de la gama cromática.

Fuga Nº22 en Sibm BWV 891 (J.S.Bach)
interpretada por Glenn Gould

Según el número de voces, hablamos de fuga a 2, 3 ó 4 voces, aunque es posible ampliar el número a seis. Estructura:

  • La exposición: se presenta el tema o sujeto de la fuga, al que se sucede por imitación la respuesta, la cual se entrelaza con un contrasujeto. Dependiendo del número de voces, se suceden las distintas entradas.

  • El desarrollo: el tema o sujeto aparece en diferentes tonalidades.

  • La reexposición: generalmente empieza cuando el sujeto vuelve a la tonalidad inicial de la obra.